Capítulo 156. El perdón no es un regreso.
La limusina avanzaba lentamente por la avenida privada que conducía a la iglesia.
El mundo exterior parecía haberse apagado.
Como si alguien hubiera bajado el volumen de todo… menos del corazón de Alessandra.
Su respiración iba corta.
El vestido blanco le pesaba menos en el cuerpo que en el pecho. El velo todavía estaba recogido, pero ella ya se sentía expuesta, como si en cualquier momento el pasado pudiera irrumpir sin pedir permiso.
Leo iba sentado frente a ella, con un traje idéntico al de