Capítulo 154. El hermano insoportable.
Si alguien le hubiera dicho años atrás que un día estaría preocupado porque su hermana pequeña se casaba con un arquitecto francés demasiado educado, Héctor De la Vega se habría reído.
Pero allí estaba. Insoportable. Según Leonella.
Paranoico. Según Montero.
Ridículo. Según Alessandra.
Y perfectamente razonable. Según él mismo.
—¿Este informe es el definitivo? —preguntó por quinta vez.
Montero respiró hondo.
—Sí, señor.
—¿Seguro?
—Completamente seguro.
—¿Y los socios de su empresa?
—Limpios.
—¿