Capítulo 112. El secreto expuesto.
La tensión en la mansión De la Vega se respiraba en cada rincón, oculta tras una falsa fachada de normalidad. Habían pasado apenas veinticuatro horas desde el careo en el juzgado de menores. Héctor había salido temprano hacia la corporación para cerrar los flecos legales del desistimiento penal, dejando a Leonella sumida en una vigilia silenciosa que la carcomía por dentro.
Encerrada en el vestidor principal de la suite, Leonella mantenía la puerta entornada. El sonido de la lluvia de invierno