Mundo ficciónIniciar sesiónLa flor marchita
—Desde ese momento lo que sentía por ese hombre solo hizo más que crecer cada día desde que nos casamos, en aquel momento pensé que era una completa locura que alguien como él, quisiera casarse con alguien como yo. Y no era tonta… sabía que todo era estrategia, pero pensé… pensé que tal vez él se enamoraría de mí con el tiempo, pero jamás paso. —Comente con tristeza, y con rapidez solté. —Pero ya lo acepté, no podemos seguir juntos… Le quitaré ese peso de encima.
—¿Yo creo que es una decisión precipitada, ¿no tienen planeado tener hijos? —al decir eso mis ojos se agazaparon al suelo, y con una sonrisa amarga solté.
—Solo míreme… ¿Cree realmente que le gustaría a un hombre por mi cuerpo? De hecho... pienso que está con otra mujer, y no lo culpo, si no tiene nada que lo ate a volver con su esposa, porque lo culparía. No tengo nada para ofrecerle, ni siquiera un cuerpo que le atraiga.
—Entiendo, señorita Romero... —Saco de un cajón un papel y luego una pluma, y antes de que empezara a leerlo indico. —Firme el proceso inicial de divorcio, ¿puedo preguntarle por qué no vino el señor Romero con usted? Para que el divorcio se lleve acabó, las dos partes tienen que estar presentes y de acuerdo, lo sabe ¿verdad?
—Es que él… fue aún viajé, dijo que quería hablar conmigo cuando volviera. No pude leer su expresión, me daba miedo saber lo que sería…
—¿Cree que va a pedirle el divorcio…? —asentí en silencio y solté apurada.
—Solo quiero ahórrale el trámite, no soportaría oírlo decir que quiere alejarse de mí, por eso tome yo la decisión antes de que pase.
—Bien, firme aquí y le aconsejaría que…
Noticia de última hora
Ha ocurrido un accidente con una de las avionetas personales de la familia Romero, por lo que se sabe hasta ahora el piloto mando una última señal de avería, y a las pocas horas perdieron la señal las torres de control. Las autoridades pertinentes han desplegado una unidad de búsqueda para hallar sobrevivientes, pero todas las sospechas indican la muerte de los tres pasajeros. Les estaremos informando de más novedades de este caso. Salte de la mesa respirando con rapidez mientras no podía quitar mis ojos de la pantalla, posé mi mano en mi pecho, y con rapidez salí de la oficina directa a la mansión.
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Cuando llegue a la mansión con la respiración acelerada, mi madre se encontraba en el salón, mientras la familia Romero y todos sus guardaespaldas era un manojo de nervios contenido, siempre manteniendo la elegancia sofisticada de aquella extraña familia. Cuando cruce el salón mi madre me miro y en silencio se acercó hasta mí y murmuro.
—¿Dónde estuviste? No me digas que fuiste a la oficina de divorcio —mire la preocupación en la cara de mi madre y solté con reproche.
—Ya te dije el porqué mamá, no voy a volver a discutir por esta decisión.
—Entonces pretendes divorciarte y dejar que su madre traiga una prostituta para remplazarte, ¿Qué pasara con el restaurante de fideos…? ¿Qué pasará con nuestras vidas? Si tan solo hubieras vuelto a la universidad no te estaría exigiendo tanto, ya estoy vieja cuanto crees que aguantaré… —mire a un lado, y una chica que jamás había visto, permanecía indiferente, con una mirada altiva al lado de la señora Lester, me miro de reojo y con una sonrisa de desagrado me escaneo de arriba abajo, para luego apartar la mirada con burla.
—No pasa nada… él me iba a pedir el divorcio —dije con la mirada agachada apretando mis puños.
—Eso no me lo habías dicho, Gipsy.
—¡Pues tal vez porque me daba vergüenza, mamá! ¿No lo pensaste? Tu hija fea de nuevo volvió arruinarlo, yo también tengo sentimientos… ahora ni siquiera sé si podre decírselo, porque puede que este muerto. —dije en un deje de voz fino a punto de llorar.
—Si muere, te quedarás con su dinero esa es la realidad Gipsy… sin tan mal te trato lo mínimo que te mereces es una compensación —negué incrédula caminando hacia los Romero, la señora Lester mantenía la mirada en la tele mientras su esposo se servía una copa, había tensión en el ambiente, pero ni una sola lágrima o lamento.
—¿Se sabe algún detalle del piloto del avión? Tal vez si él sobrevivió... —Lester alzo su mirada hacia mí, y con el mismo desagrado con el que siempre me había visto soltó.
—¿Es lo único que te importa? Mi hijo está desaparecido y eres su esposa, y tú lo único que preguntas es por un completo extraño —la mujer se acercó hasta mí y me propino una cachetada que casi me hace caer al suelo.
—Es mi único hijo… y ni siquiera tiene un heredero, si muere… toda nuestra herencia familiar se irá al escusado por esta mujer —pasé saliva con dificultad y sobando mi mejilla dije.
—Lo siento mucho, señora Lester.
—No te puedes disculpar por haber nacido. Tienes suerte de que solo seas un juguete para mi hijo, pero ahora que no está no tengo por qué aguantarte. Cuando lo encuentren quiero que cojas tus cosas y te marches. —Me aparté a un lado con tristeza cuando de repente alguien le subió a las noticias.
Noticias de última hora
Han encontrado a las tres personas de la avioneta privada de los Romero que exploto. Una de las víctimas ha muerto, y las otras dos se encuentran en un estado delicado, aun las autoridades no han podido confirmado las identidades de cada uno, les estaremos informando de más acontecimientos de estos últimos minutos.
Todos nos levantamos dejándome atrás, mi mejilla ardía, pero no podía irme sin saber siquiera si aquel hombre estaba vivo, seguía siendo mi esposo después de todo, y aún sentía esa presión en el pecho, no podía engañas a mis sentimientos, quería verle y verle con vida… después me iría, al menos era una promesa que quería cumplir.







