Estela parpadeó, totalmente sorprendida.
—¿Hace cuántos días te divorciaste...? —preguntó, incrédula.
“¿Y ya tienes un novio tan guapo? Qué suerte tienes...” Estela pensó para sí misma.
—¿No será que como sabías que quería presentarte a alguien, me estás tomando el pelo? —dijo Estela, desconfiada. Pensaba que Luciana no podía haber encontrado a alguien tan rápido después del divorcio. Y además... ese tipo era hasta más guapo que Alejandro. Claro, no se veía tan adinerado ni tan elegante como él.