Una mujer tan comprensiva, sensata, hermosa y que lo amaba con todo su corazón… Alejandro no podía creer que la había perdido.
En ese momento, se volvió loco por recuperarla.
Alejandro quería que Luciana regresara, que volviera a su lado, que regresara al hogar que compartieron.
Sentado en su auto, apretando el volante con fuerza, se preguntaba:
¿Cómo podía recuperarla?
Claro, a ella le gustaba leer, especialmente las obras de R.
Recordaba que R tenía un libro muy difícil de conseguir, uno que L