—Sigamos con lo nuestro —dijo Daniela.
—Hoy... mejor dejemos así —respondió Mailen.
No se sentía libre.
Aunque Luciana y Sebastián no bajaran, estar solo ellas dos tampoco tenía mucha gracia.
—¿Y si subimos a celebrar el cumpleaños de Luciana? —preguntó Mailen.
—Ni pensarlo —respondió Daniela.
Si su abuelo se enteraba de que interrumpió el tiempo a solas entre Sebastián y Luciana, seguro se enfadaría.
Y si encima lo usaba de excusa para hablar con sus padres sobre su matrimonio, ya estaría perdi