El vacío y la añoranza lo desgarraban por dentro.
Alejandro sentía que iba a enloquecer.
Luciana, Luciana…
Repetía su nombre una y otra vez, entre nostalgia y un resentimiento latente...
¿Acaso no lo amaba tanto?
¿Entonces por qué se fue así?
¿Cómo podía ser tan despiadada?
Vio que él estaba herido, con el brazo enyesado, y ni siquiera le preguntó cómo estaba.
Frente a tanta gente, mostró esa indiferencia total.
¿Cómo había cambiado tanto?
Antes, si lo veía herido, se preocupaba muchísimo.
De pr