Nora
A la mañana siguiente, a las 8:02, el correo electrónico llega como estaba previsto. Asunto: "Reincorporación - Nora Delmas". Lo abro con los dedos temblorosos. El texto es frío, profesional, sin el más mínimo rastro de los acontecimientos de la noche. Como si mi ataque pasajero de locura no hubiera sido más que una simple baja por enfermedad.
Me visto mecánicamente, vistiendo un traje sobrio: chaqueta negra, camisa blanca. El uniforme de la asistente perfecta. En el espejo, mi reflejo me