Mundo de ficçãoIniciar sessãoNora
Medianoche. La torre Kronos es un esqueleto de vidrio y acero, vaciado de su sustancia humana. Las luces de seguridad proyectan largas sombras fantasmales en los pasillos desiertos. Mis pasos son silenciosos sobre la moqueta espesa. No he tenido elección. El mensaje de Hugo, recibido una hora antes, era inequívoco: «Mi despacho. Ahora. No me hagas esperar.».
La puerta de su antro está entreabierta. Una luz tamizada se filtra. E







