NORA
La hoja tiembla entre mis dedos, mi corazón late tan fuerte que siento que golpea directamente contra el papel, como si cada palabra que leo fuera una pulsación que se prolonga en mis venas. Desdoblo suavemente, mis ojos ya se nublan, tengo miedo de lo que voy a descubrir, miedo de que haya escrito una despedida, miedo de que solo haya tres palabras crueles que me arrojan al vacío, y sin embargo leo, no puedo evitarlo, mis ojos atrapan las letras rápidas, casi furiosas, como si las hubiera