Nora
22h01.
Estoy frente a la reja.
Una antigua mansión, enclavada en las alturas de la ciudad.
Ni ostentosa, ni modesta.
Simplemente perfectamente contenida.
Como él.
Portal negro de hierro forjado. Muros claros, sobrios.
Un jardín cuidado al milímetro.
Nada sobresale. Ni una flor de más.
No hay una sombra que no haya sido deseada.
Permanezco ahí unos segundos.
El corazón más agitado de lo que creía.
Entonces la reja se abre con un susurro discreto.
No he visto ninguna cámara.
Pero sé que él m