El aire tibio chocó con ambos rostros cuando salieron a la calle tomados de la mano, pero la sonrisa de Kilian desapareció, pues fue en ese mismo instante en que se dio cuenta de la importancia de ese momento. De esa noche dependía su futuro, si es que había esperanza alguna en soñar en algo como eso.
No solo se trataba de usar las palabras adecuadas, era el lugar, la intensidad en que ambos lo desearan y se preguntó si querría pasar la noche con él o se iría en mitad de la misma, dejándole el