Kassidy
La zozobra la estaba aniquilando poco a poco y el segundero estruendoso del reloj de la sala no ayudaba en lo absoluto con sus nervios. Ya tenían varias horas de retraso, pero tampoco podía posponer esa reunión, así que no tuvo opción; estaba atrapada y no podría encontrarse con ellos hasta mucho después de lo planeado.
La puerta se abrió y una chica de la recepción del complejo le entregó una nota para informarle que acababan de recibir a las personas que esperaba. No supo en qué mome