Kilian
Una numerosa cantidad de personas asistieron a la ceremonia en honor a Anna, en contraste con quienes estuvieron con ella en el hospital. Era irónico el poder de convocatoria que ejercían en la sociedad un par de cámaras extras y el prometedor espacio proporcionado en las portadas de las revistas y los periódicos.
Sobre todo, el histrionismo de muchos otros que lloraron inconsolables frente a su fotografía en la iglesia y que alargaron el cortejo fúnebre hasta hacerlo parecer interminab