Kassidy
Fueron dos semanas maravillosas donde desde el alba hasta el anochecer sonrió casi todo el tiempo. Cada uno de esos días acompañado de una sorpresa nueva y un detalle más romántico que el anterior por parte de Kilian. Había sido como un sueño, como ese cuento de hadas caribeñas a la orilla del mar con su príncipe azul personalizado, vestido a veces con guayaberas y otras veces bronceándose frente a ella para su deleite personal.
Tampoco se le hizo tan complicado a Kassidy el relacionars