Cuando ya estuvo duchada y cómoda bajo el grueso edredón, Livia pensó que se dormiría de inmediato, pero como siempre le sucedía cuando tenía demasiadas actividades durante el día, su cabeza empezó a jugar con ella y le hizo ver que todo el tiempo transcurrido en MB, parecía lanzado a la basura a pesar de todos los sacrificios.
Tuvo que aprender bajo la marcha muchos conceptos del campo de los que no tenía ni idea, pero Elías se había portado como un santo al explicarle con mucha paciencia el