Pasaba de la medianoche cuando escuchó el ulular que tanto esperaba. Miró a Goran que sonreía en su dirección justo cuando ella estuvo a punto de caer del sofá al notar la envergadura alar de uno de ellos, era enorme. Según el guardaespaldas, las tres llamadas profundas correspondían al macho y la aguda que le siguió, la respuesta de la hembra. Ambos dispuestos a cazar en esa noche estrellada y algo que no había visto desde hacía mucho debido a las luces de la ciudad.
—Debí revisar mi equipo te