Una sola llamada había echado abajo años de trabajo. Una sola frase desató la guerra entre los grupos más peligrosos de la ciudad, pero una mujer fue el verdadero motivo para que todo se fuera al infierno.
Franco bebió de un trago el contenido de su vaso de whisky y sonrió hacia la cámara justo antes de que esta inmortalizara el éxito de esa noche, en una fotografía que le daría la vuelta al mundo.
Ocultó sus manos temblorosas al posarlas en las diminutas cinturas de sus modelos estrellas: Je