El alma me escuece, el silencio me agobia y tu voz entumece mis sentidos. Siento el frío de la nieve derritiéndose en mi pecho mientras tus manos abrasan la sensibilidad de mi piel.
Él nos protege y me quiere
Todo ese tiempo su hija había cargado con recuerdos dolorosos por culpa suya, por no haberla protegido con mayor esfuerzo. En ese momento ella sentía que su vida se quebraba igual que un espejo cuando cae al piso, vio cada momento de su vida fragmentándose al tiempo que los recuerdos de