La mitad de mi alma, esa que estaba en la oscuridad, al fin vuelve a estar bajo la luz, al fin vuelve a sentir lo que es estar completa.
Mi hija no está en venta
El tiempo había borrado las huellas del rencor, no existía ya entre ellos separación más que la física y cada uno esperaba poder ponerle punto final a esa distancia que los dividía. Con el pasar de los días, los padres de Camila habían entendido que ella tenía derecho a cometer sus propios errores y que ellos no podían hacer nada para