Ni el helado más frío puede calmar el fuego que se enciende en mis venas cuando tus manos rozan mi piel y tu lengua juguetea con mi pasión.
Quiero llevarte a conocer las estrellas
El tiempo se detuvo, los latidos en el corazón de Lucas se habían reactivado y él volvía a respirar al escuchar las palabras de Camila, quien se había tirado sobre él y ahora ambos estaban tumbados sobre el césped disfrutando de un magnífico beso que prometía convertirse en algo más de no haber sido por los aplausos q