Sebastián de su impresión, deja caer la canasta de uvas, no puede creer que María sea capaz de llegar a tanto, que le haga esto.
—¿Qué?— Anastasia se puso pálida, al ver que la situación se está tornando en un infierno
—señor Parrow, estoy ante usted de buena manera, no quiero utilizar la fuerza, le pido que venga conmigo
—¡Mi esposo es inocente!— bufo Anastasia colocándose como barrera para que no se lo lleven
—tranquila Ana, yo tengo testigos de que lo soy, no te angusties
—no, no es just