Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl silencio en la habitación era tan espeso que Sofía casi podía tocarlo.
Seguía mirando la puerta por la que Eduard había salido segundos antes.Sus palabras resonaban como golpes suaves, constantes:“No voy a permitir que juegue contigo…No vas a acercarte a él…Robinson no volverá a entrar en esta casa.”Sofía apretó los puños.No sabía qué dolía más:La posibilidad de que Arthur Robinson dijera la verdad……o el hecho de que






