Adrián observó a su padre, suspiró profundamente y le dijo:
–Tus palabras parecen sinceras y eso me obliga a hablarte con toda mi honestidad.
Ignacio miró fijamente a su hijo, en un segundo quiso abrazarlo y reírse por la expresión tan ingenua que acababa de soltarle.
–Dime lo que quieras.
–Por mucho tiempo pensé en hacerte pagar, buscaba cada día la forma de castigarte por abandonarme y hablo solo de mí, George tenía otros planes que ya te explicará por su c