Mundo ficciónIniciar sesiónIgnacio paseaba sus ojos desde la imponente figura de Tiberius Wellington hasta cada uno de los niños que también lo observaban, Adrián con curiosidad y la misma postura de su tío con las manos en los bolsillos del pantalón, George lo veía con el ceño fruncido y sus brazos cruzados.
–Tío, ¿conocemos a este señor? –preguntó Adri&aacu







