Temblorosa Beatrice retiró sus manos del cuello de Giovanni donde las había enlazado para sostenerlo contra ella como una forma de prolongar el contacto, de asegurarse de que era realmente estaba allí con ella, sus miradas se encontraron, entonces él le sonrió con sus ojos y su boca.
–Me gusta saber que sientes lo mismo que yo Beatrice.
–Yo no sé bien qué siento contigo, pero es grande, acabo de descubrirlo.
–Con eso me basta –aceptó él besando la punta de su