George y Mary Ann estaban por iniciar su viaje de Luna de Miel, entrelazaron sus manos al tomar asiento, pero él notó que ella estaba un poco triste.
–¿Qué te aflige amor mío?
–Creo que, a pesar de todo, sí extrañé mucho a mi padre, era un sueño para mí que él me llevara hasta el altar el día de mi matrimonio.
–Te entiendo y me apena que haya estado ausente en un día tan importante, pero debes reconocer que sus acciones ameritaban un castigo, sobre todo perteneciendo a un cuerpo tan estricto y