En el apartamento que ocupaba desde que inició su relación con Tiberius, Celina se miraba al espejo de cuerpo entero de su habitación, repasaba cada detalle de su atuendo y sonreía satisfecha, había optado por usar un vestido verde esmeralda que cubría su hermosa figura, la cual cuidaba con mucho esmero.
Un maquillaje sutil, pero resaltando sus largas pestañas y sus lindos ojos; boca roja y tentadora; cabello largo, brillante y suelto, le gustaba lo que veía.
Sus joyas hacían juego entre sí y s