El internet estalló, una noticia escandalosa sobre Tiberius Wellington el estoico, serio, impasible e inalcanzable magnate de la seguridad era algo difícil de ignorar; resulta que sí era humano y con debilidades mundanas como cualquier hijo de vecina, aunque todos debían reconocer su excelente gusto en mujeres porque la de la fotografía tenía una figura escultural y era una de las pelirrojas más hermosas que hubieran visto.
Sergio tenía alertas en todos los buscadores y en cada aplicación o red