Irene frunció el ceño y preguntó con cierta ansiedad.
—¿Has averiguado quién fue? —Yoli negó con la cabeza, su expresión llena de incertidumbre.
—Entonces, ¿cuál es nuestro siguiente paso? —Tras un breve momento de reflexión, Irene respondió.
—Voy a investigarlo personalmente.
Al acercarse a la oficina de Robin, los sonidos amortiguados de su voz filtrándose a través de la puerta indicaban una conversación telefónica. Su tono, inusualmente suave, provocó una inexplicable sensación de opresión