—De verdad no fue intencional, ¿no te enojarás conmigo, verdad?
Al ver que la gente alrededor empezaba a mirar, la sonrisa de Josefina desapareció por completo, sustituyéndola por una expresión de inocencia.
Irene soltó una risa fría por dentro.
Josefina y Lolita, sin duda, eran primas hermanas.
Miró a los ojos ligeramente enrojecidos de Josefina.
Luego, bajo la mirada de todos, levantó un tazón de sopa recién servido y la arrojó sobre Josefina.
—Lo siento, tampoco fue intencional. ¡Espero que l