Luisa ingreso a la habitación y tomando una almohada ahogo un grito. «Maldita perra, eres igual a tu madre, apareces nuevamente como si nada, con tu carita de mosca muerta… Ahhh, te detesto»
—Luisa, cariño ¿Qué sucede? ¿Por qué has discutido con tu padre?
Marisol ingreso a la habitación con preocupación, tomo asiento junto a su hija en la cama y acaricio su cabello.
—Nada mami —respondió Luisa.
—¿Nada? No estarías, así por nada. ¿Qué sucede?
Luisa suspiro.
—Es la nueva firma de a