Las palabras de Brandon eran lo único que acompañaba el opresivo descenso del ascensor en el hospital.
Tayron mantuvo la vista fija en la pantalla de su teléfono, intentando controlar el latido desbocado en su pecho. Una sonrisa genuina se dibujaba en sus labios; el hecho de que Vivían no se negara a que él fuera su acompañante esa noche lo llenaba de una extraña esperanza.
Por otra parte, Sofía movía su pierna con nerviosismo. Había recibido varios mensajes de Sergio preguntando cosas al az