Luisa descendió de su Porche amarillo frente al Rosa del Mar Club, luciendo un hermoso vestido negro de lentejuelas.
—Luci, amor bienvenida.
Una hermosa mujer de piel durazno, cabello negro ondulado y ojos negros la recibió con animosidad.
—Hola, Deb.
—Huy ¿Pero que paso porque ese ánimo? ¿No me digas tu marido nuevamente?
Luisa asintió, así que la mujer pidió rápidamente una nueva ronda de tragos.
—¿Siguen los problemas, con los Ramírez? —pregunto Débora Cruz, la mejor amiga de Luisa desd