El gran salón de baile brillaba en tonos plateados y azul medianoche.
Arañas de cristal colgaban del techo. Una enorme pantalla LED dominaba el escenario, bañándolo todo con una suave luz blanca.
Los detalles plateados estaban por todas partes: la vajilla, los centros de mesa e incluso las sillas reflejaban la luz sobre el impecable suelo de mármol.
La sala estaba llena.
Inversores. Medios de comunicación. Líderes de la industria.
Todos observando a Arabella mientras pronunciaba su discurso pri