Mayte abrió los ojos lentamente, sintiendo que la luz del sol se filtraba a través de las cortinas, iluminando la habitación con un brillo cálido y dorado.
Sin embargo, su mente aún estaba atrapada en el sueño, donde los recuerdos de la noche anterior se entrelazaban con la realidad.
Se quedó un momento más en la cama, disfrutando del silencio que la rodeaba, interrumpido solo por el suave sonido del agua corriendo en la regadera.
El murmullo del agua era casi hipnótico, y su cuerpo se sentía pe