Al llegar a la fiesta, Mayte sintió que el aire estaba cargado de expectativas.
Era como si todos la estuvieran esperando, como si su presencia fuera el detonante de un espectáculo que ya había comenzado.
Cuando cruzó la puerta, el bullicio se detuvo por un instante, y todas las miradas se centraron en ella.
Fely sonrió al verla, un brillo de satisfacción en sus ojos, acompañada de las risas y murmullos de sus amigas.
Mayte se quitó el abrigo con un gesto decidido, pero la primera reacción de Fe