Pronto llegó el día de la fiesta del bebé, un evento que todos habían esperado con emoción. Desde temprano, la casa estaba decorada con guirnaldas, luces suaves y mesas llenas de bocadillos y dulces temáticos.
Había un aire de celebración que se sentía incluso antes de que los invitados cruzaran la puerta. Poco a poco, familiares y amigos fueron llegando, trayendo regalos, flores y un entusiasmo contagioso que llenaba cada rincón.
La sala principal se convirtió en un punto de encuentro lleno de