Maryam sintió cómo su respiración se detenía.
El aire se volvió espeso, casi irrespirable.
Su cuerpo entero tembló, como si el suelo hubiera desaparecido bajo sus pies.
En un instante, todo en su interior dio vueltas; el corazón le golpeaba el pecho con violencia, y una sensación metálica subió por su garganta.
Y entonces, llegó el recuerdo.
Solo un destello, como un relámpago que ilumina la oscuridad de la mente.
Una imagen borrosa, fragmentada, pero suficiente para abrir una herida que nunca t