—Señor Montalbán, su esposa, padece amnesia a causa del accidente —explicó el médico con tono sereno—. Le estamos realizando estudios adicionales para determinar el nivel del daño cerebral.
—¿Qué? —exclamó Hernando, incapaz de disimular su desconcierto—. ¿Dices que… ella me olvidó?
El hombre soltó una risa seca, incrédula, que no llegó a sus ojos.
—¡Bah! ¡Eso es ridículo! —espetó con frialdad—. Ella está fingiendo. Seguro es otro de sus caprichos. ¡Siempre tan dramática!
—Señor Montalbán —intent