-No sé que decirte.
-No tienes porque decirme algo, cuñada. Basta con que estés aquí para saber que lo adoras.
-Y mucho -digo con una sonrisa-. No creí que amar con tanta intensidad se pudiera.
-Amor verdadero -dice Elliot-. Así lo llaman. Intentamos dar lo mejor de nosotros por la persona que amamos.
-Dímelo a mí -dice mi hermano sentándose a mi lado-. La he arruinado tantas veces que ya no sé que hacer para arreglar el próximo error.
-Hombres -dice mi concuñada sentándose al lado de