Cinco minutos después las chicas entraron de nuevo a la cocina.
Los chicos voltearon y empezaron a aplaudir, a llenarla de halagos, Elliot se levantó y le dio una vuelta.
-Oh, pero que preciosa te ves Marisol -dijo con una sonrisa genuina-. Te queda estupendo.
-Pareces una princesa -dijo David-. Una princesa muy preciosa -y le dio otra vuelta.
-¿Princesa? -dice mi hermano-. Una reina diría yo -y otra vuelta.
-¿Te gusta papi? -pregunta Marisol a Franco y todos volteamos a verlo.
-Me encant