Mi tío y Elliot llevaron al doctor de nuevo a su casa o a su consultorio, la verdad no tengo la mínima idea de dónde fueron por él, solo sabía que no podía salir de casa ni hacer NADA.
Alejandro, David y Franco salieron de la habitación y me dejaron con las chicas y mi suegra. Todas me sonrieron y le devolví una sonrisa forzada, no por hipocresía ni molestia, en realidad estaba cansada. No entendía porque si no habia hecho casi nada durante el día, o quizá sí, por mi embarazo.
-Nueve meses pasa