Esa noche no pude dormir. No había encontrado el mento justo para hablar con Jorge. Lo haría por la mañana. Sabía que se marcharia antes que todos se despertaran así que ese era mi momento.
A las seis salí de la habitación con cuidado. No quería que David se despertara. Aunque no tenía que ocultarle nada, esto era algo que necesitaba descubrir.
-Escabullirse en plena madrugada -dije detrás de él. Estaba bebiendo una taza de té -. Típico de ti.
-No me van las despedidas -respondió tranquilo-. Ve