―Háblame de Sonia.
―¿Qué quieres saber?
―Lo que me quieras contar.
―Pues Sonia es una vecina tuya que lo único que sabe mantener ordenado son los dientes de sus pacientes, te dije que era ortodoncista ¿no? El resto de su vida es bastante desordenada: deja todo por medio; odia cocinar pero le encanta comer; no sabe manejar el tiempo ni canalizar sus emociones; se aburre con las rutinas aunque las necesita para sentirse reconfortada; no le gusta que le lleven la contraria y menos aún la corriente