Mundo ficciónIniciar sesiónJuliette
Las palabras de Seth se habían convertido en mi mantra y en mi tortura durante los últimos tres días.La tensión en la oficina y en el penthouse era insostenible. Seth había vuelto a levantar sus muros, encerrándose en el trabajo, tratándome con una cortesía distante que dolía más que sus gritos. Me miraba como si estuviera esperando el momento exacto en que yo le clavara el puñal.Otra vez.Maldición, odiaba saber que seguía sufriendo por lo mismo






