Un lugar en la familia
El gran comedor del palacio estaba preparado con una elegancia impecable, la mesa, larga y perfectamente decorada, reflejaba el poder y la historia de la familia. Pero ese día… había algo diferente, había calidez.
Kendra caminaba junto a Rowan, sosteniendo al pequeño Aiden en brazos, aún sentía un leve nerviosismo, pero ya no era el mismo miedo de antes, ahora… se sentía bienvenida, se sentía querida.
Lucien y Katrina ya los esperaban. —Llegan justo a tiempo —dijo Katrina