Un pequeño susto
La luz del amanecer comenzaba a colarse por las cortinas, el silencio reinaba en la habitación… hasta que Rowan abrió los ojos, parpadeó un par de veces, aún adormecido, instintivamente, giró la cabeza hacia la habitación de Aiden, mira la cuna y se quedó completamente inmóvil, al verla vacía. —… ¿Aiden? Se incorporó de golpe, su corazón comenzó a latir con fuerza.
Se levantó tan rápido que apenas notó que estaba descalzo, con el pantalón de pijama mal acomodado. —¿Aiden? —repi