La sorpresa más dulce
La mañana en el palacio comenzó con una emoción distinta, Kendra caminaba tomada de la mano de Rowan, mientras avanzaban por los pasillos rumbo a su control médico.
—Estoy nerviosa… —confesó ella.
Rowan sonrió, apretando suavemente su mano. —Todo estará bien.
Kendra lo miró. —Lo sé… pero hoy vamos a saber…
Rowan se inclinó y besó su frente. —Si es nuestra princesa.
Kendra sonreía emocionada. —Sigues con eso ¿y es un niño que harás?
—Amarlo como amo a Aiden, pero tengo un p